Número 20

  • Nos hemos reunido esta noche para acordarnos de lo que sucedió hace cincuenta años, en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, en Alemania, y cómo la senda que arrancó de la Noche del Pogromo condujo a la Solución Final. Nos hemos congregado aquí para rendir homenaje a las víctimas y aprender una lección para el futuro.

    • El 23 de enero de 1639 murió quemado vivo, en el gran Auto de Fe, en Lima, el más destacado personaje judío no sólo de todo el período colonial chileno sino también del sudamericano. Nos referimos al bachiller Francisco Maldonado de Silva, nacido en San Miguel de Tucumán el año 1592, hijo de Diego Núñez de Silva, cirujano, natural de Lisboa, condenado también por “Judaizante” en el Auto de Fe Público de 1605, en Lima.

      • por Eliahu Tcherikower Z´L

        La historia judía, que a fines del siglo XVIII se desvió en forma violenta de su viejo camino tradicional hacia uno completamente nuevo, eligió para su experimento a la comunidad judía de Francia, que era poco numerosa, débil, internamente desunida y que no desempeñaba ningún papel en el mundo judío. El punto de partida fue la Revolución Francesa, en 1789. Con ella señala la historiografía moderna el comienzo de una nueva página en la vida judía.

        • por Gustavo Perednik

          El famoso ensayo del historiador marxista Isaac Deutscher “El judío no-judaico”, que fue publicado en 1968 (un año después de su muerte), analiza la condición de hombres de nuestro pueblo que se mantuvieron, por diversos motivos y desde la perspectiva de Deutscher, alejados de nuestra tradición. Este niega su vínculo con el pueblo judío y transforma su lealtad en “amor por la raza humana”, amor que en lugar de manifestarse desde lo específicamente judío, comienza a expresarse desde la incomodidad de la no-pertenencia. Las raíces específicamente judaicas empiezan siendo rechazadas y pasan a ser definitivamente extrañas. 

          • El discurso de Léivik fue una valiente y digna manifestación por el ídish, por la cultura judía, por la vida y contra pogromos y derramamientos de sangre. Se puede aseverar que las expresiones del poeta ante aquel congreso, en Buenos Aires, pueden considerarse como una victoria de las masas judías. El pueblo judío observará y guardará fielmente los pensamientos, ideales y postulados de su gran poeta H. Léivik, y los transmitirá a las futuras generaciones como un legado. De este modo quedará perpetuada la memoria de uno de los más grandes, queridos y constructivos poetas del pueblo judío: H. Léivik.