Número 26

  • por Moisés Garzon Serfaty

    Las grandes obras, las grandes concepciones, presumen voluntades, vocaciones y capacidades equivalentes que, además de hacerlas posibles, de explicar sus alcances, aseguren su continuidad, sean luminaria orientadora en el dédalo dantesco de dudas y pesimismo, perversión y degradación en el que el hombre, angustiado, deshumanizado, indefenso se encuentra perdido.

    • por Egón Friedler

      El concepto de post-modernidad es objeto de un gran debate cultural en nuestro tiempo. Acuñado por el filósofo francés Jean François Lyotard, ha dado lugar a las más diversas interpretaciones y la discusión engloba un amplio espectro que abarca desde la cultura al pensamiento metafísico, del arte al clima espiritual de nuestro tiempo, de la política a la moda, de la arquitectura a las costumbres.

      • La tradición judía, legado de la Providencia entregado a la humanidad, ofrece una Ley, cuyo profundo mar de normas morales y éticas rige la vida en términos de justicia, responsabilidad personal y ejercicio de la solidaridad. El constante empeño en respetar la Ley ha sido la luz-guía en la azarosa historia del pueblo judío y el desencadenante que lo ha conducido a situaciones extremas, hasta el límite mismo de su propia existencia.

        • por Ignacio Singer

          En los quince años que he pasado en la dirigencia de una pequeña comunidad del interior de Argentina, he tenido suficiente tiempo como para estudiar su estructura y por cierto, las falencias que nos aquejan. Me refiero a las kehilot de no más de cuarenta o cincuenta familias y así he tenido oportunidad de escribir numerosos comentarios y asistir a tantas otras reuniones de entidades. El problema central de estas reuniones pivoteó en la disminución alarmante de sus miembros.

          • Escuelas judías han existido en la Argentina desde hace más de cien años. Los inmigrantes judíos procedentes de Europa oriental y de la cuenca del mar Mediterráneo, que construyeron sus hogares en las ciudades y en las colonias agrarias, cuidaron de fundar también instituciones educativas que les sirvieran para transmitirá sus hijos los variados componentes de la cultura y religión judías.

            • El asentamiento de judíos en Tobago estuvo directamente relacionado con el esfuerzo de los holandeses en colonizar lo que se denominaba en inglés “the Wild Coast” de las Américas, la cual se extiende entre el Caribe y Brasil. Su límite sur es la desembocadura del río Amazonas y su extremo norte la desembocadura del Orinoco. Los holandeses ya comerciaban en la región en una época tan temprana como la segunda mitad del siglo XVI.

              • El trabajo de investigación versa sobre la influencia genealógica que tuvieron los portugueses, a los que muchísimas veces se los acusó de judaizantes

                • por Leonardo Senkman

                  Es notable que la literatura de jóvenes escritores aborda la memoria como acto generador del relato, y como materia misma que les provee un acceso a lo que vamos a llamar enseguida la materia histórica de su ficción. En efecto, “Lémej” se abre con un acto de memoria y de tortura, que irá repitiéndose en cada una de sus tres partes, especialmente en la tercera.

                  • por Sergio Nudelstejer

                    Desde la muerte del escritor y pensador Walter Benjamin, acaecida en el año de 1940, mucho es lo que se ha escrito sobre él, incluyendo no pocas mezquindades o absurdos. Desde entonces, la actividad de ciertos críticos no ha disminuido y hasta ha adquirido proporciones sorprendentes.

                    • Walther Rathenau, político alemán, ministro de Asuntos Exteriores (1922), fue no sólo uno de los principales industriales de Alemania sino uno de sus autores más discutidos, en los más diversos temas tales como estado, sociedad y economía. Auténtico visionario, quiso socializar la industria, lo que le provocó tanto la enemistad de los nacionalistas como de los antisemitas. En la juventud, afirmaba Rathenau, “a cada judío alemán le llega el momento doloroso que recordará por el resto de su vida cuando, por primera vez, cobra total conciencia de que ha llegado al mundo, como ciudadano de segunda clase y que ninguna cualidad, ninguna realización, pueden liberarlo de esta condición”.