Edición N°25

  • Es casi un lugar común recordar que la declaración Nostrae Aetate (en adelante NA) sobre las religiones no cristianas del Concilio Vaticano II, de la que en el próximo año se celebrará su medio siglo, es considerada tanto por judíos como por católicos como un verdadero giro copernicano que cambió una realidad de dos mil años.

    • El protagonismo juvenil de nuestro tiempo, su irrupción en la escena social y política, suponen redefinir los paradigmas de las políticas públicas y adecuar las estructuras institucionales a veces algo vetustas, para dar efectiva respuesta a los desafíos actuales. Fenómenos “de masas” como las manifestaciones juveniles que se han verificado en Chile, España, México o Colombia, ponen de manifiesto la actualidad juvenil y la perspectiva de transformaciones urgentes que el mundo precisa.

      • por Aquiba Benarroch Lasry

        En el año 1961 tuvo lugar en Jerusalén el proceso de Eichman, uno de los principales responsables nazi del genocidio judío en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Hannah Arendt asistió como corresponsal de la revista norteamericana The New Yorker a este proceso, y al final del mismo debía publicar una serie de artículos en el rotativo y finalmente escribir un libro sobre el mismo tema. Efectivamente así ocurrió y el libro fue publicado con el título, El Proceso de Eichman y como subtítulo La banalidad del mal.