Guiora Esrubilsky Z´L

Por Jack Terpins, Presidente del CJL

Guiora Esrubilsky con Jack Terpins Guiora Esrubilsky con Jack Terpins
Cuando se saluda a una familia judía de duelo, la palabra no es "condolencias”. En la búsqueda de la raíz de la palabra es claro que se encuentra el concepto de "arrepentimiento ", y el sentimiento de pérdida y tristeza que ella representa.
 
Los judíos prefieren la solidaridad, que muchas veces ni la muerte sacude, y la cercanía fraterna que siempre permanece. Buscan inspirarse en todas las virtudes y enseñanzas con las que los que murieron construyeron su camino en la vida. Lo que queda son los propios defectos de todo ser humano.
 
Guiora Esrubilsky era un amigo que a cualquiera le encantaría tener. Y un Judio. Un buen judío, de aquellos cuya familia, en este caso, su mujer Marta y sus hijos Yair y Michael merecen y son dignos de recibir toda la solidaridad.
 
Guiora no resistió la violencia de un infarto masivo en la última semana de noviembre en Miami, donde vivió y dirigió los destinos de la Unión Mundial Macabi, cuya presidencia ejercía con la devoción de un misionero y tomado de los ideales sionistas.
 
Eso dejó en claro, una vez más, en la ceremonia de inauguración de los Juegos Mundiales de los Macabeos en Jerusalém a mediados de este año. Las más de 30.000 personas que asistieron al evento se levantaron para aplaudir su discurso que instó a consolidar los logros del Estado de Israel y fortalecerse ante las vicisitudes del futuro.
 
Desde que lo conocí en una reunión de la Confederación Latinoamericana Macabi en México, cuando yo era Director de Deportes de Hebraica y representante de la Argentina, que ya hará más de 40 años, Guiora se convirtió en uno de mis mejores amigos.
 
De allá para acá, y de una manera que ni la muerte dejará morir, hizo del Movimiento Macabeo y su historia un instrumento para construir una historia de dedicación a las cosas del judaísmo y las causas del estado de Israel.
 
Y tuvo un éxito completo porque las razones políticas se sumaron a principios éticos, la honestidad personal y la solidaridad fraterna que, esta vez, los muchos amigos devuelven a la familia.
 
Jack Terpins

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