Jóvenes judíos y católicos pintan una escuela

40 jóvenes de 18 a 30 años se reunieron para restaurar y pintar la Escuela estatal ESB 28, ubicada en Boulogne, Provincia de Buenos Aires

Bajo la lógica del pedido del Papa Francisco, que llamó al diálogo como único camino para el entendimiento y expresó que: “la agresión no puede ser un acto de fe”, 40 referentes participaron del “Primer Encuentro Judeocristiano de Jóvenes por la Solidaridad”. El evento organizado en forma conjunta por el Congreso Judío Latinoamericano (CJL), la Pastoral Juvenil de la Diócesis de San Isidro y el Club Macabi, convocó a jóvenes de 18 a 30 años, que durante una  intensa jornada de trabajo restauraron y pintaron la Escuela estatal ESB 28, ubicada en Panamericana y Camino Real Morón en Boulogne, Provincia de Buenos Aires.
           
Las religiones y las clases sociales se unieron para colaborar y ser ejemplo de  coexistencia mostrando que la ayuda al prójimo es premisa superadora de cualquier diferencia. El Monseñor Oscar Ojea de la Pastoral Social y David Liebman y Natalio Furmanski, Vicepresidente y Director de Macabi respectivamente, acompañaron a los jóvenes. El evento contó con el apoyo de la Municipalidad de San Isidro.


“Estas actividades son una demostración de respeto y preocupación por el otro y demuestran  que el compromiso solidario con la comunidad es superador a cualquier tipo de diferencia. Tenemos mucho que aprender de los jóvenes y esperamos que esta actividad se proyecte y replique en toda la sociedad como ejemplo de convivencia”, expresó Epelman. A su turno, Ojea destacó que  los actos y los gestos son mucho más importantes que las palabras, y eso es justamente lo que valora de la iniciativa de los jóvenes.

Por la Pastoral, Tomás Caride 23 años declaró que “el encuentro fue muy enriquecedor. Cultura, fe  y valores se compartieron en un ámbito de total confianza y libertad. Abriéndonos a la experiencia del otro y de su historia. Así comprendimos que había más concordancias que diferencias. Que somos "muy diferentes pero muy parecidos”. “El encuentro supero ampliamente mis expectativas. Fue una experiencia excelente como intercambio, vivencia y aprendizaje. Saber que estamos ayudando a mejorar una escuela pública como voluntarios en conjunto con otros jóvenes es muy bueno esperamos  que más personas se sumen y se multipliquen estas iniciativas”, evaluó Melanie Sluzker 24 años, de Macabi.


El balance de todos los participantes fue altamente positivo, le hicieron llegar las imágenes del encuentro al Papa Francisco  y se comprometieron a realizar próximamente una segunda jornada. “Ansiamos que esta sea la primera actividad de otras tantas que nos hagan trabajar para alcanzar una sociedad más solidaria y fraterna”, concluyeron los organizadores.